El valle de Secastilla reúne unas condiciones climáticas bien diferenciadas para el cultivo de la vid. En laderas pedregosas situadas por encima de los 700 metros sobre el nivel del mar, hemos recuperado viñedos muy antiguos de Garnacha, variedad tradicional de esta zona alta del Somontano. Con estas uvas y otras complementarias vendimiadas a finales de octubre hemos elaborado un vino complejo y muy diferente. Somos los únicos en hacer un vino así. La primera cosecha fue la de 2001. La producción es limitada.